Pues bien, lo siguiente está basado en una historia real, lo condimente un poco para que no sea tan insípido, espero que les apetezca...
Era ya cerca de la medianoche, tenia que devolverle a una amiga su pen drive. La noche se prestaba clara y romántica, el aire estaba un poco mas fresco que las noches precedentes, la luna brillaba hermosamente. Me asegure que ella aun estuviera despierta y me dispuse a ponerme en camino hasta su casa. Puse el pen drive en mi cadena para no extraviarlo, la distancia a recorrer no era mucha, ella me esperaba, me dijo que si la luz del ventanal estaba encendida debía hacer sonar el timbre y si en cambio estaba apagada que no me molestara en llamar.
El solo hecho de saber que la vería era algo que me emocionaba, recorrí el camino con avidez, rápidamente cruce la plaza, que aunque sus luces estaban apagadas los arboles dejaban pasar la luz de la luna y todo se veía con claridad. Llegue a la casa, la luz del ventanal estaba encendida!
Parado en la vereda respire hondo, sentí que mi corazón latía un poco mas fuerte, respire hondo una vez mas y toque el timbre. Al cabo de unos segundos salio ella, estaba radiante, hermosa, con una sencillez y una delicadeza que enamoraban, hermosa como la luna que brillaba en aquella noche, fresca como el aire que corría suavemente. La salude y al estrecharla sentí su perfume que me hipnotizo. La luz de los ventanales era opaca al lado de ella.
No entre en la casa, permanecí en el umbral de la puerta. Me saque la cadena del cuello, la desprendí y le regrese el pen drive. Le conté que la película que ella había descargado en el aparatito no estaba completa y que por otros motivos no pude proyectarla, cosa que fue bastante providente pues habría hecho el ridículo mostrando una película incompleta. No dialogamos mucho, cada tanto cruzábamos miradas tiernas y nos sonreíamos.
El tiempo había transcurrido muy rápidamente y debía irme, me despedí, nos estrechamos nuevamente y respire su perfume. En el silencio de la noche me dirigí presuroso a mi Yermo, densas nubes comenzaban a oscurecer la luz de la luna.
En la tranquilidad de mi celda pensaba en ella, su recuerdo me había cambiado el animo y el semblante. Son increíbles las cosas que pude hacer y causar una mujer...
En fin, cosas que pasan en la Aventura...
Patrick Mary.

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