No hubo post en noviembre, los tenia planeados pero por una circunstancia u otra nunca llegaba a concretarlos. Comenzamos diciembre y espero que pase este año que en lo personal fue bastante tedioso, pesado y lleno de situaciones incomodas y desagradables. Espero que el 2014 venga con algunos cambios y sea un año mas feliz. Nunca pensé que me tocara vivir esta sensación de tener un mal año, en general consideraba que los años que concluían eran regulares, con sus altos y bajos pero regulares al fin. Pero esta vez es distinto, quiero un cambio, un horizonte distinto. Pienso que este cambio viene de la mano de este nuevo año litúrgico que hoy comenzamos. Un Adviento que llega y renueva las almas y los corazones, cada vez con mas ansia y deseo de la próxima llegada de Nuestro Salvador, con todo lo que esto conlleva: la propia preparación, así cuando llegue me encuentre bien dispuesto; la preparación de un pueblo bien dispuesto, así podamos ser muchos los que nos salvemos y pueda encontrar el Buen Jesús aunque sea un poco de fe sobre la faz de la tierra.
La liturgia tanto de la Misa como de las Horas ayudan mucho en este deseo y preparación, con acentos poéticos y proféticos nos introducen en el misterio de la Parusía y a medida que pasan los días nos hacen considerar las circunstancias previas a la primera Navidad, disponiendo nuestros ánimos para celebrar dignamente esta solemnidad. Vienen muy bien para estos días las "Meditaciones de Adviento" escritas por San Alfonso María de Ligorio.
Hay un signo tangible que nos puede acompañar en nuestras celebraciones litúrgicas tanto en el templo como en nuestros hogares, este signo es la Corona de Adviento, tan popular en estos tiempos.
Por Internet se ven muchas variables en cuanto a los colores de las velas y el ornato de la corona. Permitanme mostrarles el paso a paso de la hice para mi casa:
1- Haremos un circulo con alambre o fierro, tratando de que quede lo suficientemente firme y no se vaya a desarmar. Elija cada uno el tamaño según las circunstancias.
2- A este lo vamos a forrar con ramas de pino, en lo posible que sean ramas nuevas para que sean mas maleables las fijaremos fuertemente al aro con alambre, traten de que quede pareja la distribución del pino. Una vez terminado lo barnizamos y dejamos secar. Esto es importante ya que si no lo hacemos el pino se secara a medida que pasen los días y comenzara a desarmarse y caerse.
3- Una vez seco el barniz le pondremos las tiras y el gancho, estas las hice con hilo sisal atándolas fuertemente a la corona, asegurándose que no se vaya a desatar, las 4 tiras son ceñidas en el extremo superior con alambre, nuevamente nos aseguramos que estén bien ceñidas y no se corran, luego con alambre hacemos el gancho para poder colgarla.
4- Las velas que acostumbro a poner son 3 moradas y una rosada (esta vez no conseguí rosadas y compre blancas), cuando compremos las velitas pidamos también las chapitas porta velas. A estas chapitas les haremos unos ganchos con alambre para poder ponerlas en la corona y se sostengan. De modo que simplemente las fijaremos entre las ramas de pino sin mas seguridad.
5- La decoración la hice con cinta roja de organza, en cada velita puse un moñito también de cinta de organza, tres morados y uno rosado, en el gancho también puse un moñito morado.
Espero que este tiempo de Adviento nos sea propicio para prepararnos a la segunda venida de Cristo y nos ayude a celebrar dignamente la Navidad.
Despertemos, llega Cristo, ven Señor.
Acudamos a su encuentro,
ven Señor
La iglesia espera tu venida ven Señor
y llena de alegría canta:
ven Señor
Palabra eterna y creadora, ven Señor
a renovar todas las cosas
ven Señor
Imagen de la luz eterna, ven Señor
a iluminar nuestras tinieblas,
ven Señor
Verdad y vida encarnada ven Señor
a responder a nuestras ansias,
ven Señor.
Pastor y rey de nuestro pueblo, ven Señor
a conducirnos a tu Reino
ven Señor.
Patrick Mary.






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